La Oscura Verdad sobre la Ansiedad de Comer, Descubierta por la Ciencia Moderna, que Encierra el Secreto para Convertirse en una Persona Libre de Antojos

De: Maricarmen Grisolía
Asunto: Cura para la ansiedad de comer

Hola, me llamo Maricarmen Grisolía, y tengo una confesión que hacerte:

Yo era una carboadicta.

No es algo de lo que me enorgullezca... sin embargo he decidido contarlo porque sé que esto que descubrí puede ayudar a muchísima gente a eliminar la ansiedad de comer y lograr finalmente perder peso sin tener que sufrir tanto.

Pero antes de que sigas leyendo, quiero asegurarme que eres la persona adecuada para revelarte lo que voy a compartir en esta página.

Aquí no encontrarás los típicos (e inefectivos) consejos para la ansiedad del tipo "bebe un vaso de agua", "aguántate", o "cómete una zanahoria"...

ADVERTENCIA

Esta página está llena de evidencia científica real que explica el verdadero por qué de los antojos (se trata de algo que ocurre en tu cerebro).

A muchas personas no les gustará saber esta verdad, y preferirán quedarse en su creencia de que su problema viene de una falta de fuerza de voluntad.

Para muchos esta información es demasiado profunda, y quizás no están listos para descubrirla.

Pero si tú quieres saber la verdad desnuda y honesta, y logras comprender aunque sea en un 10% la idea general de lo que voy a transmitirte en esta página, estarás muy por encima del 95% de personas que no lograrán perder peso nunca, sin importar la dieta que hagan, por no haber jamás comprendido la información vital de cómo funciona su cuerpo - y con esa comprensión, tomar en sus propias manos la llave que desbloquea la capacidad natural e intrínseca de cada una de nuestras células para quemar grasa a la velocidad correcta.

Bueno, ya te advertí. Luego no digas que no te lo dije...

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¿Todavía por aquí? ¡Entonces comencemos! 🙂

¿Te ha pasado que vas bien con la dieta, pero basta que tengas un cumpleaños, una salida, o un evento donde están TODAS esas cosas ricas que te tientan (o alguien las trae a casa), y hasta allí te llega la fuerza de voluntad?

¿O que estás tratando de ser constante, haciendo mucho esfuerzo por no comer lo que no debes... pero llega esa hora en la tarde o al final del día, y la ansiedad se apodera de ti?

A mí también me pasaba.

Y sé que es absolutamente desesperante no poder controlar lo que uno come.

El bendito empeño con el dulce, el vicio del pan, la pasta, el helado, la galleta, el chocolate...

Alimentos a los que no nos podemos resistir.

Es como si no tuviéramos ningún tipo de fuerza de voluntad ni autocontrol.

exactamente lo que se siente. Lo viví por años.

Hice todas las dietas habidas y por haber, pero no duraba demasiado en ninguna.

Me concienciaba para hacer la dieta y empezaba motivada. Pero aguantaba si acaso un mes y luego acababa dejándola por culpa de los antojos.

Bastaba pasar frente a una panadería, ver un anuncio de McDonald's en la tele, o simplemente una comida con la familia o los amigos.

Otras veces simplemente estaba allí, tranquila, tratando de trabajar... y me entraban las ansias locas por comerme un pan (mi problema siempre fue con el pan). Sobre todo en las tardes.

Yo trataba de resistir, pero casi nunca lo lograba.

La ansiedad era demasiado grande. Eventualmente no aguantaba más y me levantaba a buscar pan donde fuera.

Y si no había en la casa, era capaz de salir a comprarlo.

Y luego no podía ni siquiera esperar a llegar de nuevo a la casa para empezar a comer. Apenas saliendo de la panadería ya empezaba a picar pedacito por pedacito de la bolsa. Tratando de que nadie me viera.

No me podía contener. Cuando me daba el ataque de ansiedad me ponía a comer como loca, con desesperación, y no podía controlar las cantidades. No era capaz de parar.

Me transformaba en el Monstruo Comegalletas.

Comía como si hubiera pasado días enteros sin comer nada y me estuviera muriendo literalmente de hambre (aún si había comido hace apenas dos horas).

Y en el momento sentía un alivio enorme, un placer de comerme mi pan.

Pero de inmediato todo el paraíso se me derrumbaba encima y me daba cuenta que había comido mucho más de la cuenta. Que comí descontroladamente. Que comí algo que sabía que no debía haber comido.

Me sentía mal físicamente. Con el estómago inflado e indispuesto. Y encima con culpabilidad y arrepentimiento.

No era bulímica ni nada por el estilo. Para nada. Eran simplemente antojos. Pero esos estúpidos antojos me hacían sentir todo el tiempo que no tenía fuerza de voluntad. Y así seguía engordando cada vez más, sin ser capaz de contenerme con la comida.

La verdad es que me da un poco de vergüenza contarlo...

Pero lo hago porque sé que no soy la única. Conozco a muchísima gente a la que le pasa igual.

Por ejemplo Angel (mi esposo) también sufría de ataques de hambre y ansiedad antes de que hiciéramos nuestro cambio de alimentación.

Se la pasaba con un hambre descomunal, con unas ganas de comer que no se le quitaban con nada.

Comía unas cantidades absurdas de comida y aún así no quedaba satisfecho. Constantemente tenía un malestar porque no satisfacía el antojo.

Para él era con el chocolate.

Para muchos es el pan.

Para otros es la pasta, las galletas, los chips, o los dulces.

Con los años he intercambiado con amigos, seguidores de mi blog, mis clientes de coaching y los miembros de mis programas, literalmente miles de hombres y mujeres de todas partes del mundo que me cuentan que no logran bajar de peso por culpa de la ansiedad.

Sabes que son comidas que engordan, pero cuando te entra la desesperación por comerlas no lo puedes controlar.

Pero déjame deciorte algo: No es tu culpa.

Y lo sé porque la ciencia lo ha demostrado.

Prepárate para adentrarte en tu propio cerebro y descubrir el secreto para curar la ansiedad de comer.

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